Ají Catalán

Conocidos localmente como Ajíes Catalanes, pertenecen a la misma familia que el morrón o pimiento. Generalmente utilizados por su forma y sabor, estos pueden ser dulces o picantes. Tradicionalmente se utilizan en conservas por su forma o preparados a la parrilla junto con el asado. Se recomienda elegir los de aspecto turgentes, carnosos y pesados en proporción a su tamaño. Cuanto más brillante sea su color, son de mejor calidad y frescos. La piel debe ser lisa, sin manchas ni arrugas. Evitando los que tengan magulladuras, golpes o zonas blandas. Se conservan bien en lugares frescos y ventilados por pocos días o en heladera en recipiente (con ventilación) por varios días. Al igual que el morrón, se pueden congelar para conservarlos durante meses con todo su sabor, aunque se pierde su textura. Aportan color y sabor a los platos con muy pocas calorías, son fuente de fibra, tienen propiedades antioxidantes y son muy ricos en vitamina C, son ricos en provitamina A y potasio. Un dato interesante es que al cocinarlos en aceite pueden absorber mucho de este líquido.